martes, 6 de agosto de 2019

El arte conceptual de John Baldessari

 Nacido en 1931 en National City, California, John Baldessari es sin duda uno de los artistas más influyentes de nuestro tiempo, que ha desafiado las convenciones de las prácticas artísticas haciendo un uso insólito del lenguaje y de las imágenes.

Tras estudiar en la Universidad Estatal de San Diego, obtuvo posgrados en el Instituto de Arte Otis, el Instituto de Arte Chouinard y la Universidad de California en Berkeley. Fue profesor en el Instituto de Artes de California en Valencia (EE.UU.), de 1970 a 1988, y en la Universidad de California en Los Ángeles, de 1996 a 2007.

Admirador de Marcel Duchamp (Un cuadro de alquiler mal colgado, 1971. Obra que se asemeja al Desnudo bajando la escalera de Duchamp) y del músico John Cage se interesa en la actividad de Jasper Johns y Andy Warhol; reflexionó sobre los nuevos procedimientos que se devenían. Esto lo manifestó el 24 de julio de 1970 con "Cremation Project" donde quemó todas sus obras pasadas con el fin de indagar sobre la real acción del arte que dominaba su época. Sus dudas sobre el lenguaje de la imagen le hacen renacer como artista acuñando la frase: “I Will Not Make Any More Boring Art” en 1971. A partir de aquí su meta es descontentar al público y a menudo se tilda a su obra de humorista, no siendo este su objetivo. Se compara a sí mismo con Cervantes y Goya, autores que mantienen una dicotomía entre lo divertido o trágico a la vez. La ironía de sus obras son un producto secundario, no buscado de forma consciente.

Baldessari plantea la facilidad de comunicarse con la audiencia haciendo uso del medio más conocido del mundo: la fotografía, planteando tensiones y nuevos significados entre el texto y la misma.
En su escrito "Embed Series" (comenzado en 1974) estudia la codificación de los mensajes de consumo en la publicidad. Para Baldessari, la serie versa sobre la incrustación de palabras e imágenes ocasionales en la fotografía. Para ello ha empleado una gran variedad de medios, como la pintura con vaporizador, el cepillado, la doble exposición, etc. Luego optará por eliminar las imágenes dando al texto el protagonismo. En el tríptico "Sueños de cigarro" introduce un comentario irónico sobre la propia fotografía “ver es creer”. Para Baldessari las obras se hacen en la mente (la idea o verdadera creación) y otros son los ejecutores; por ello las fotografías son a menudo encontradas y anónimas, disociándose así de su propio trabajo, dando pie a encasillar sus obras como arte conceptual.

Se interesa por el lenguaje y sus similitudes con la estructura del juego, por que son sistemas arbitrarios y poseen normas. Muchas de sus obras son secuencias de intentos de lograr esta meta, como el lanzamiento de cuatro bolas en el aire para obtener una línea recta (1973). En los 80s toma fotogramas de películas de Hollywood (films de consumo) e interesado por el significado de la imagen construye obras como Kiss/Panic (1984): composición formada por armas, un grupo de personas y un beso.

Por último Baldessari se interesa en la dimensionalidad que incluye obras como la serie "Person with Guitar" (2005) y la serie de "Noses & Ears" (2006-2007). Su forma de operar es haciendo uso de la fotografía “silkscreened”: sobre una superficie de plástico Sintra de color, recorta la forma que le interesa y deja la silueta de la misma coloreada del fondo; pinta sin pintar, recortando e interrumpiendo la información (la de fácil interpretación).

Fascinado por los diferentes mecanismos de la comunicación humana, sus juegos de textos con imágenes constituyen el primer ejemplo del Arte conceptual, mientras que las series fotográficas figuran entre las obras pioneras del Arte de la apropiación.

El artista californiano no aborda el lenguaje escrito como un elemento visual. Los textos que inserta en el lienzo están ahí para ser leídos, por lo que cualquier nota sobre la pintura sustituye a la pintura misma. También es primordial en sus creaciones la noción de temporalidad, que él concreta mediante la utilización de múltiples fotogramas a modo de secuencia.

miércoles, 27 de marzo de 2019

¿ Para que sirven las humanidades?


"Las humanidades no son un lujo, un adorno ni una reliquia, sino, muy al contrario, constituyen un campo absolutamente indispensable del saber. Porque el objeto de su estudio es el hombre mismo", con estas palabras comienza Esperanza Aguirre ex-ministra de cultura un artículo en la revista Cuanta y razón, no puedo sino estar de acuerdo con esta afirmación, si el hombre no se estudia a si mismo ¿ qué nos queda? ¿ cómo seremos capaces de comprender los retos que tenemos por delante sin conocer las causas que nos llevaron a este punto?, ¿ cómo ignorar los pensamientos y expresiones artísticas de nuestros predecesores? sería como ignorarnos a nosotros mismos, ignorar nuestra historia.

Estudiar humanidades en un mundo cada vez más globalizado, nos ayuda a entender mejor al otro, en la medida que entendemos cual es su cultura, sus circunstancias históricas etc, a menudo salen en televisión noticias relacionadas con gestos muchas veces involuntarios de políticos que ofenden a mandatarios extranjeros por no conocer costumbre del país. Hace algunos años no se celebraba Hallowen o Papa Noel, pero la influencia de las grandes potencias y los medios de comunicación hacen que distintas tradiciones a las nuestras se vayan incorporando a nuestro imaginario colectivo.



¿ Qué riesgo corremos de seguir con la tendencia a la baja de las humanidades? En primer lugar privaremos a la sociedad de librepensadores e intelectuales, el pensamiento crítico tan bien alimentado por la literatura,la historia,la filosofía etc tenderá a desaparecer, creando individuos alineados, incapaces de discurrir por si mismos que serán dirigidos por una élite minoritaria. La creatividad irá perdiendo peso, por lo que todo el progreso del ser humano se estará viendo comprometido. Poco a poco nos volveremos de piedra, insensibles, incapaces de empatizar con los problemas ajenos, impasibles ante las manifestaciones artísticas, nos pareceremos cada vez más a las máquinas, eficaces pero sin alma.


Pero, ¿ si tan importante es el estudio de las humanidades porque cae en picado el número de matriculados en sus disciplinas? porque el hombre del siglo XXI es esencialmente práctico, y nos han inculcado desde pequeños que las " letras" no dan para comer, que no sirven para nada, que pueden ser una buena afición pero no una profesión etc, pienso que esta falta de interés en los jóvenes tiene que ver también con el sistema educativo que no presenta las asignaturas humanísticas de forma atractiva, se enseña igual que hace cuarenta años sin tener en cuenta que la realidad a cambiado, hay colegios en los que las nuevas tecnologías están presenten y ayudan a los docentes en sus labores, para los nativos digitales si no esta en internet no existe y hoy día se pueden aprovechar numerosos recursos de museos, galerías, blogs de arte etc para acercar estas disciplinas a las nuevas generaciones.




No hay más que mirar esta gráfica para desalentar a cualquiera que quiera ejercer una profesión humanística, creo que la orientación laboral que reciben los alumnos en este país deja bastante que desear, muchos entran en una carrera con un desconocimiento total de ella, por ello sería importante crear un programa que les pusiera en contacto con profesionales de distintos ámbitos, especialmente las humanidades, cuyas profesiones son las grandes desconocidas, así verían que el futuro no es tan negro como lo pintan, y tendrían la posibilidad de elegir consciente mente la carrera que realmente les apasione.

Creo que es labor de toda la sociedad poner en valor los estudios humanísticos, de los profesores para animar a sus alumnos a emprender ese camino, de las administraciones públicas que doten de becas y curriculums académicos interesantes, de los medios de comunicación para que se hagan eco de noticias relacionadas con este ámbito y por su puesto de todos los que nos dedicamos a esta rama del saber, debemos ser abanderados y fieles defensores de nuestras disciplinas aprovechando todos los canales de comunicación a nuestro alcance para ser la voz de las humanidades.